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jueves, 2 de octubre de 2008

Lo extrañaré

Hoy me despedí de ese hombre que en tan corto tiempo causó heridas profundas en mi alma, sin proponerselo... Le dije adiós con ganas de besarlo y amarlo salvajemente, pero me contuve. Se que no debí haber tomado esa decisión y que debí haber esperado pacientemente... pero no estaba dispuesta a perder el tiempo en la nada... No quería vivir, otra vez, experiencas y situaciones ya vividas.

Me duele el alma, pero estoy consciente de ese dolor, y se que se me pasará pronto. Se que, con el tiempo, podré intentar nuevamente alcanzar la felicidad...

Lo extrañaré. Extrañaré sus arranques juveniles -a veces hasta infantiles-, extrañaré su coqueta sonrisa y sus dientes torcidos... su mirar profundo... su silencio.

Extrañaré sus manos en mi espalda... la forma en que me besó aquel día...

¡Cuánto daría por escuchar de sus labios una sola palabra -"vuelve"-; una frase -"quiero verte"-; un mandato -"no te vayas, quedate!"

Daría cualquier cosa por sentir su lengua en mi garganta ahogando mis palabras; sus manos restringiendome la libertad con tal de que me quede a su lado...

Lo daría todo por volverlo a ver...

martes, 22 de mayo de 2007

Poesía y pecados


Hay dos cosas que me encantan y me apasionan: la poesía y el pecado. Sé que la segunda no está bien, pero ¡¡que rico es!!!.. Amar y pecar, pecar y amar... He amado hasta el cansancio; he pecado hasta la saciedad… y no me arrepiento de haber amado ni pecado tanto. De hecho uno de mis poemas se titula Pecadora. La semana pasada recibió buena crítica en la Noche de Poesía en the pō΄et’s pas΄săġe, una tienda de recordatorios, arte y poesía en el Viejo San Juan. En este Blog estaré publicando varios de mis poemas según vaya presentándolos al público que se da cita en the pō΄et’s pas΄săġe.

Para no dejarlos con las ganas (por el momento) aquí les dejo el poema Pecadora

Pecadora
Pecó mi conciencia
al pensar en tus besos recorrer mi piel.
Pecaron mis sentidos
al recordar tus manos acariciar mi cuerpo.
Pequé al desearte una y otra vez.

No me arrepiento.
Soy culpable por amar.

Desde el primerísimo momento en que supe de ti
He sido pecadora por desear que tus labios,
tus manos, tus pensamientos, tu cuerpo,
se adueñaran de mí.

Arráncame del alma gritos de dolor
por el amor que vive en ti.

Hazme vibrar con tu calor
hasta estallar en mil pedazos
mientras me haces el amor.

No te culpo por hacerme pecar.

Amar no es pecado.

Amar es libertad