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miércoles, 1 de septiembre de 2010

Se puede cambiar

Si, se puede cambiar. Si de verdad el arrepentimiento es sincero, si se tiene el deseo de superarse, si se tiene la confianza y la fe en si mismo, se puede cambiar. Solo tenemos que querer hacerlo. Cierto es que hay actitudes que se pueden o tienen que modificar, y en eso son parte de los acuerdos que se allegan las personas, algo así como contratos... pero el cambio en una persona viene de si mismo, para sus adentros, un compromiso mio conmigo y con nadie mas. Es el amor propio el que dará paso al cambio genuino que nos devolverá aquello que creíamos hemos perdido, que nos traerá la dicha y el amor sonado. Con Dios por delante todo es posible, nada hay que no pueda hacer… tengamos fe y comencemos a querernos un poquito mas y a cambiar aquello que nos trae dolor y desesperanza por aquello que nos traiga bienaventuranzas, dicha, salud, amor y mucha paz, entre otras bendiciones…


Se puede cambiar… he visto miles de cambios en las gentes. Hay que tenerles fe, hay que creer en ellos, darles apoyo para que sean fuertes y luchen con mas ímpetu para lograr todo aquello que sueñan…

Yo cambie, estoy y seguiré cambiando para bien mio y para el regocijo de aquellos a quienes amo y me aman. Tengo fe en Dios de que me ayudara a ser fuerte y firme, y no dejarme vencer por la tentación. Quiero ser mejor persona cada día, todos los días. Y quiero recuperar el amor perdido.

Se puede cambiar. Solo tienes que querer cambiar conmigo y juntos lograremos todas las metas que nos propongamos… te animas?

Y vuelve la soledad...

Y vuelve la soledad... esa que mantuve alejada de mi durante 6 meses de intenso amor y que no extrañaba para nada. Pero ahora vuelve con mas fuerza, pues aun lo amo.

Vuelve la soledad a hacerme recordar los momentos felices que viví a su lado y a hacerme llorar... y me recuerda que estoy hecha de sentimientos, y que mi piel no es de piedra... y que tengo un corazón.

Esta soledad que me agobia, me atormenta, me duele y me impacienta... y que me hace querer gritarle: "Te amo!!!! no lo entiendes??!! Recapacita!!" Y quisiera meterme dentro de el y jamaquearlo hasta que entienda que no puedo estar sin el...

No quiero estar sola... quiero estar con el... quiero amarlo con locura y con pasión... hacerme eco de sus pensamientos, sentimientos, deseos, suenos... en fin, ser una extensión de el. Pero el necesita su tiempo, necesita su espacio, necesita volar y pensar demasiado.

Ojala y no cometa un error... ojala y se de cuenta de lo que le ofrecía yo...

Ojala y regrese a mi lado, así lo quiera Dios...

Ojala y esta soledad nunca hubiese llegado... otra vez.

domingo, 5 de octubre de 2008

Carta abierta a lo que no debio ser

4 de octubre del 2008, 9:34 am

Durante los pasados días, he vivido experiencias dulces y amargas a la sombra de una ilusión provocada por un espejismo. La mente nos juega unas trastadas que nos confunden y nos provocan sentimientos adversos que, en ocasiones, no sabemos como interpretarlos.

Admito, de forma pública y consiente, que me equivoque al pensar que la llegada de este señor a mi vida podía ir más allá de la historia. En ningún momento mi intensión fue incomodarle; mis acciones y palabras respondían a los latidos tan fuertes que mi corazón iba marcando.

La ilusión de un amor me envolvió y me embriagó, haciéndome perder mi norte, y poco a poco su presencia y su imagen fueron ocupando los espacios inhabitados­, abandonados y ocupados de mi mente.

No quería irme de su lado, quería estar ahí, para lo que me necesitase, quería volverme parte de su vida y lo intente. Se muy bien las cosas que dije, y todas sus acciones me dan la razón para seguir pensando firme en todo lo dicho.

Puedo ver o considerar su acción y actitud ante mis palabras como la oportunidad perfecta para escapar. Me presté para realizar cosas que no me interesaban, cayendo así en su trampa; en la trampa puesta en nuestro camino.

No soy la única que ha salido lastimada, no soy la única que ha salido perdiendo. Por mi parte, ya he vivido estas situaciones antes y se lo que va a pasar, y se que va a doler, y se que me voy a curar de este dolor, hasta que otro ser insensible venga a engañarme y a jugar con mis sentimientos.

Quiero que recuerde usted, señor, que a pesar de que no quiera hablarme, de que este molesto conmigo por haberle comunicado lo que yo sentía y pensaba, estaré aquí, dispuesta a escucharle, a recibirle con los brazos y la mente abierta a la conversación sincera y al entendimiento mutuo.

Fue una batalla, pequeña, corta, pero intensa... una batalla en la que salí perdiendo, pero la guerra continua... la guerra contra mi misma. Y se que voy a vencer...

En todo momento, y lo puede corroborar en todos los escritos que le envié, solo quise hacerle participe de cada uno de mis pensamientos y sentimientos, de las cosas que usted iba logrando en mi y le di gracias por ello; y le pedí perdón por haberme enredado en su camino y le pedí perdón por no haberle podido sacar de mi mente y por haberle deseado.

Y le pedí una oportunidad, cuando dije que me iba, y me falte el respeto y falte a mi palabra, pues lo que siento por usted es mas grande que yo. Este sentimiento no nace todos los días, y cuando aparece en nuestro camino hay que atesorarlo y cuidarlo y cultivarlo para que nos de la felicidad que necesitamos.

Quise tantas cosas, soñé solo una: compartir a su lado sin esperar nada a cambio. Estaba dispuesta a afrontar problemas que no me pertenecen y todavía, a pesar del dolor que siento en el alma, estoy dispuesta a esperar.

Vuelvo a repetir mis palabras, vuelvo a doblegarme y a pedir perdón. Solo quería estar a su lado, nutrirme de usted, llenarme de usted...

A fin de cuentas, solo quise amarte...

María Irene

martes, 22 de mayo de 2007

Poesía y pecados


Hay dos cosas que me encantan y me apasionan: la poesía y el pecado. Sé que la segunda no está bien, pero ¡¡que rico es!!!.. Amar y pecar, pecar y amar... He amado hasta el cansancio; he pecado hasta la saciedad… y no me arrepiento de haber amado ni pecado tanto. De hecho uno de mis poemas se titula Pecadora. La semana pasada recibió buena crítica en la Noche de Poesía en the pō΄et’s pas΄săġe, una tienda de recordatorios, arte y poesía en el Viejo San Juan. En este Blog estaré publicando varios de mis poemas según vaya presentándolos al público que se da cita en the pō΄et’s pas΄săġe.

Para no dejarlos con las ganas (por el momento) aquí les dejo el poema Pecadora

Pecadora
Pecó mi conciencia
al pensar en tus besos recorrer mi piel.
Pecaron mis sentidos
al recordar tus manos acariciar mi cuerpo.
Pequé al desearte una y otra vez.

No me arrepiento.
Soy culpable por amar.

Desde el primerísimo momento en que supe de ti
He sido pecadora por desear que tus labios,
tus manos, tus pensamientos, tu cuerpo,
se adueñaran de mí.

Arráncame del alma gritos de dolor
por el amor que vive en ti.

Hazme vibrar con tu calor
hasta estallar en mil pedazos
mientras me haces el amor.

No te culpo por hacerme pecar.

Amar no es pecado.

Amar es libertad